Continuamos con la saga, Historia de una Vespa, hoy la segunda evolución:
De vuelta en el “gallinero” y decididos a solucionar el problema de la temperatura, nos pusimos manos a la obra.
Decidimos fabricar un cilindro refrigerado por agua. Para ello hicimos un molde con arena, fundimos un montón de pistones en una vieja fragua de manivela y tras un par de pruebas salió lo que después sería un cilindro refrigerado por agua. Con la culata seguimos el mismo proceso y quedó bastante bien. Le metimos una camisa de Bultaco 175 en bruto, a la que copiamos la distribución de una Suzuki de cross. Todas las medidas de transfer etc. Las sacamos de una especie de cuadernillo que se publicaba con la revista Motociclismo.

Como ya dominábamos el tema de la fragua, fundimos también lo que después sería la bomba de agua y alguna cosa más.
De la parte ciclo, mejoramos los frenos, las suspensiones y los neumáticos, y delante del escudo colocamos un radiador de coche que habíamos recortado previamente.
Después de montar todo, llegó la hora de probar el “Engendro”.
Desde el principio funcionó bastante bien, aunque como es lógico hubo que retocar muchas cosas, la bomba de agua, los tubos, el radiador etc.
El tema del escape lo solucionamos fabricando un tubarro que pasaba por debajo del chasis al lado izquierdo y ocupaba el lugar de la rueda de repuesto. Funcionaba bastante bien y no hacía demasiado ruido. El mayor problema que nos dio fue que cada cuatro o cinco carreras teníamos que desmontar la caja ya que rompía el piñón de la tercera marcha, que era la que más se usaba y por lo visto no aguantaba bien la potencia del motor.

Con esta máquina corrimos un par de temporadas, con resultados bastante buenos. Pero la competencia había mejorado mucho y nos estábamos quedando atrás.
Hay que recordar que solo cubicaba 165 cc y tenía el chasis de la vieja 160, mientras que el resto de la parrilla lo formaban las entonces “nuevas Vespa 200” muchas subidas a 230 cc y muy bien preparadas, tanto de motor como de suspensiones y frenos.





Lo que se puede llegar a sacar de una vespa